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Salmos para la noche · RV 1909

Salmos para dormir

Los salmos para dormir no apagan la luz por ti. Hacen otra cosa: te dan palabras cuando el cuerpo ya se acostó y la cabeza sigue en el día. Israel oró así. Hay salmos que dicen, sin vergüenza, que alguien se acostó, durmió y despertó porque Jehová lo sostuvo. Hay otro que termina pidiendo paz para acostarse. Hay uno que recuerda que el que guarda a Israel no se adormece.

En esta página están esos salmos para la noche, completos, en la Reina-Valera 1909. También sirven como versículos para dormir: el sueño que Dios da, el alma que se aquieta, el pastor que lleva a aguas de reposo. No son técnicas ni música de fondo. Son textos. Léelos despacio, en voz baja si hay alguien más en la casa, y deja el que te calme.

Si la noche se pone pesada, no tienes que recitarlos todos. Pide otro al azar, quédate en unas líneas y duerme con esa frase. Mañana habrá luz para leer el capítulo entero y ver de dónde salió la paz.

RV 1909 · Paz

Salmos 4:1 RESPÓNDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: ten misericordia de mí, y oye mi oración. Salmos 4:2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? (Selah.) Salmos 4:3 Sabed pues, que Jehová hizo apartar al pío para sí: Jehová oirá cuando yo á él clamare. Salmos 4:4 Temblad, y no pequéis: conversad en vuestro corazón sobre vuestra cama, y desistid. (Selah.) Salmos 4:5 Ofreced sacrificios de justicia, y confiad en Jehová. Salmos 4:6 Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro. Salmos 4:7 Tú diste alegría en mi corazón, más que tienen ellos en el tiempo que se multiplicó su grano y su mosto. Salmos 4:8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.

Salmos 4

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Salmos para la noche

Salmo 4Paz

Salmos 4:1

RESPÓNDEME cuando clamo, oh Dios de mi justicia: estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: ten misericordia de mí, y oye mi oración.

Salmos 4:2

Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? (Selah.)

Salmos 4:3

Sabed pues, que Jehová hizo apartar al pío para sí: Jehová oirá cuando yo á él clamare.

Salmos 4:4

Temblad, y no pequéis: conversad en vuestro corazón sobre vuestra cama, y desistid. (Selah.)

Salmos 4:5

Ofreced sacrificios de justicia, y confiad en Jehová.

Salmos 4:6

Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.

Salmos 4:7

Tú diste alegría en mi corazón, más que tienen ellos en el tiempo que se multiplicó su grano y su mosto.

Salmos 4:8

En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.

Salmo 3Noche

Salmos 3:1

¡OH Jehová, cuánto se han multiplicado mis enemigos! muchos se levantan contra mí.

Salmos 3:2

Muchos dicen de mi vida: No hay para él salud en Dios. (Selah.)

Salmos 3:3

Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí: mi gloria, y el que ensalza mi cabeza.

Salmos 3:4

Con mi voz clamé á Jehová, y él me respondió desde el monte de su santidad. (Selah.)

Salmos 3:5

Yo me acosté, y dormí, y desperté; porque Jehová me sostuvo.

Salmos 3:6

No temeré de diez millares de pueblos, que pusieren cerco contra mí.

Salmos 3:7

Levántate, Jehová; sálvame, Dios mío: porque tú heriste á todos mis enemigos en la quijada; los dientes de los malos quebrantaste.

Salmos 3:8

De Jehová es la salud: sobre tu pueblo será tu bendición. (Selah.)

Salmo 23Reposo

Salmos 23:1

JEHOVÁ es mi pastor; nada me faltará.

Salmos 23:2

En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto á aguas de reposo me pastoreará.

Salmos 23:3

Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre.

Salmos 23:4

Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Salmos 23:5

Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.

Salmos 23:6

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.

Salmo 127Sueño

Salmos 127:1

SI Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican: si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guarda.

Salmos 127:2

Por demás os es el madrugar á levantaros, el veniros tarde á reposar, el comer pan de dolores: pues que á su amado dará Dios el sueño.

Salmos 127:3

He aquí, heredad de Jehová son los hijos: cosa de estima el fruto del vientre.

Salmos 127:4

Como saetas en mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud.

Salmos 127:5

Bienaventurado el hombre que hinchió su aljaba de ellos: no será avergonzado cuando hablare con los enemigos en la puerta.

Salmo 131Quietud

Salmos 131:1

JEHOVÁ, no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron; ni anduve en grandezas, ni en cosas para mí demasiado sublimes.

Salmos 131:2

En verdad que me he comportado y he acallado mi alma, como un niño destetado de su madre: como un niño destetado está mi alma.

Salmos 131:3

Espera, oh Israel, en Jehová desde ahora y para siempre.

Salmo 121Guarda

Salmos 121:1

ALZARÉ mis ojos á los montes, de donde vendrá mi socorro.

Salmos 121:2

Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.

Salmos 121:3

No dará tu pie al resbaladero; ni se dormirá el que te guarda.

Salmos 121:4

He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda á Israel.

Salmos 121:5

Jehová es tu guardador: Jehová es tu sombra á tu mano derecha.

Salmos 121:6

El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche.

Salmos 121:7

Jehová te guardará de todo mal: él guardará tu alma.

Salmos 121:8

Jehová guardará tu salida y tu entrada, desde ahora y para siempre.