Salmo 23

Reina-Valera 1909 · 6 versículos

El Salmo 23, atribuido a David, es probablemente el pasaje más memorizado de toda la Biblia. Se divide en dos metáforas complementarias: en la primera mitad, Dios es un pastor que guía, alimenta y protege a sus ovejas incluso "en valle de sombra de muerte"; en la segunda, es un anfitrión que prepara una mesa "en presencia de mis angustiadores" y unge la cabeza del huésped con aceite. Su brevedad, seis versículos, y la calidez de sus imágenes explican por qué se lee en funerales, hospitales y momentos de duelo en casi todas las tradiciones cristianas de habla hispana.

  1. 1JEHOVÁ es mi pastor; nada me faltará.
  2. 2En lugares de delicados pastos me hará yacer: junto á aguas de reposo me pastoreará.
  3. 3Confortará mi alma; guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre.
  4. 4Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo: tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
  5. 5Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.
  6. 6Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: y en la casa de Jehová moraré por largos días.