En español

Oraciones · RV 1909

Oraciones cortas

Hay momentos en que la oración larga no cabe. La fila, el umbral, el semáforo, la cocina con la olla hirviendo. Una oración corta no es una oración menor. Es la frase que sí se dice, en vez de la que se pospone hasta que haya silencio. Esta página junta varias oraciones breves, escritas para leerse en voz baja, y diez versículos de la Reina-Valera 1909 sobre el acto de orar.

No reemplaza la oración de la mañana ni la de la noche. Esas tienen su hora y su texto. Aquí el surtido es otro: antes de salir, por la casa, cuando hay prisa, por alguien que está lejos, al empezar el día, y cuando no salen las palabras. Cada una cabe en un minuto. Los versículos de al lado no son adorno. Dicen que se pida, que se busque, que se ore sin cesar, que Jehová está cerca de quien lo invoca de veras.

Pide otra al azar si no sabes cuál abrir. Cópiala o mándala por WhatsApp si alguien te pidió una oración y tú no tenías una a la mano. Después, si el minuto se alarga, quédate en el versículo.

RV 1909 · Oración

Padre, ya voy a salir. Tú ves la calle, el que maneja y lo que yo no puedo calcular. Guarda mis pasos y mi boca. Si me cruzo con alguien que necesita una palabra, no me dejes pasar de largo. Tráeme de vuelta a esta casa. En el nombre de Jesús. Amén.

Antes de salir

WhatsApp

Las oraciones

Antes de salir

Padre, ya voy a salir. Tú ves la calle, el que maneja y lo que yo no puedo calcular. Guarda mis pasos y mi boca. Si me cruzo con alguien que necesita una palabra, no me dejes pasar de largo. Tráeme de vuelta a esta casa. En el nombre de Jesús. Amén.

Por la casa

Señor, esta es la casa que nos diste hoy, con sus puertas, su ruido y su gente. Cúbrela. Que el que entre encuentre paz y el que salga lleve tu guarda. Perdona lo que aquí se dijo de más. Quédate en las habitaciones cuando nosotros no estemos. En el nombre de Jesús. Amén.

Cuando hay prisa

Jesús, no tengo un rato largo. Te digo la verdad en una frase: te necesito ahora. Ordena lo que yo estoy apurando. Dame una decisión limpia y un corazón que no muerda. Lo demás te lo dejo para cuando pueda arrodillarme. En tu nombre. Amén.

Por alguien lejos

Padre, la persona que quiero está lejos y yo no puedo llegar. Tú sí. Cuida su cuerpo, su ánimo y el lugar donde duerme. Si tiene miedo, acércate. Si yo estoy inquieto, enséñame a soltarla en tus manos sin dejar de amarla. En el nombre de Jesús. Amén.

Al empezar el día

Señor, el día acaba de empezar y yo ya traigo una lista. La pongo delante de ti antes de tocarla. Dame lo que es para hoy y quítame lo que no me toca cargar. Quiero trabajar como quien sabe de quién es el día. En el nombre de Jesús. Amén.

Cuando no hay palabras

Dios, me senté a orar y no me sale nada. Recibe este silencio. Tú conoces lo que no supe decir y lo que me da vergüenza nombrar. No me eches porque la oración es corta. Quédate conmigo un minuto más. En el nombre de Jesús. Amén.

Versículos para acompañar la oración

Mateo 6:6

Mas tú, cuando oras, éntrate en tu cámara, y cerrada tu puerta, ora á tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en secreto, te recompensará en público.

Mateo 7:7

Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.

Lucas 11:1

Y ACONTECIÓ que estando él orando en un lugar, como acabó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos á orar, como también Juan enseñó á sus discípulos.

Lucas 18:1

Y PROPÚSOLES también una parábola sobre que es necesario orar siempre, y no desmayar,

1 Tesalonicenses 5:17

Orad sin cesar.

1 Timoteo 2:1

AMONESTO pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, hacimientos de gracias, por todos los hombres;

Jeremías 33:3

Clama á mí, y te responderé, y te enseñaré cosas grandes y dificultosas que tú no sabes.

Salmos 145:18

Cercano está Jehová á todos los que le invocan, á todos los que le invocan de veras.

Marcos 11:24

Por tanto, os digo que todo lo que orando pidiereis, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

Santiago 5:16

Confesaos vuestras faltas unos á otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos; la oración del justo, obrando eficazmente, puede mucho.