RV 1909 · Misericordia
Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
Lamentaciones 3:22
Oración · RV 1909
La oración de la mañana cabe en pocos minutos: junto a la cama, en el camión, antes de que el ruido mande. No hace falta un discurso largo. Hace falta orientar el día, decir quién es Dios y qué le pides antes de salir corriendo. Esta página trae una oración breve para ese momento y diez versículos de la Reina-Valera 1909 que hablan del amanecer, de la misericordia nueva y de presentarse de mañana delante de Jehová.
Lamentaciones recuerda que las misericordias no se agotaron anoche. El Salmo 5 dice que de mañana se oye la voz. El Salmo 118 llama a gozarse en el día que Dios hizo. Marcos cuenta que Jesús se levantó muy de mañana para orar. Esos textos no decoran la oración. Son el motivo para hacerla cuando todavía tienes sueño y la lista del día ya pesa.
Léela despacio una vez. Si quieres otra palabra, pide un versículo al azar y sal con esa frase en la memoria. El resto del día puede volver a ella sin abrir de nuevo la página.
RV 1909 · Misericordia
Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
Lamentaciones 3:22
Padre, amanece y yo todavía no sé cómo irá este día. Antes de correr, me pongo delante de ti. Gracias porque tu misericordia no se acabó anoche. Ordena mis pasos, guarda mi boca y dame buen juicio en lo que tengo entre manos. Si hay miedo, recuérdame que tú vas conmigo. Si hay prisa, enséñame a buscar primero tu reino. Bendice a mi casa y el trabajo de hoy. Que este día sea tuyo desde la primera hora. En el nombre de Jesús. Amén.
Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias.
Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré á ti, y esperaré.
Hazme oir por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado: hazme saber el camino por donde ande, porque á ti he alzado mi alma.
Este es el día que hizo Jehová: nos gozaremos y alegraremos en él.
Porque un momento será su furor; mas en su voluntad está la vida: por la tarde durará el lloro, y á la mañana vendrá la alegría.
Yo empero cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia: porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.
Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salió y se fué á un lugar desierto, y allí oraba.
Sácianos presto de tu misericordia: y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.
DIOS, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, en tierra de sequedad y transida sin aguas;