RV 1909 · Bendición
La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.
Proverbios 10:22
Prosperidad · RV 1909
Los versículos de prosperidad se buscan cuando el dinero aprieta, o cuando alguien dice que la fe produce riqueza. Esta página no hace esa promesa. Junta textos de la Reina-Valera 1909 donde la bendición y el peligro del dinero van juntos. Cada línea lleva su cita. Dar no obliga a Dios a devolver.
Proverbios dice que la bendición de Jehová enriquece, y que el que confía en sus riquezas caerá. No hay que trabajar por ser rico, y el que se apresura a enriquecer no queda sin culpa. Agur pide ni pobreza ni riquezas, solo el pan necesario. Pablo llama granjería a la piedad con contentamiento, y raíz de males al amor del dinero. Jesús manda buscar primero el reino, y avisa que la vida no consiste en la abundancia. Pablo escribe que aprendió a contentarse con lo que tiene. Juan desea que el amigo prospere y que su alma también: es un deseo, no un contrato. Hebreos pide contentarse, porque Dios no desampara.
Pide uno al azar si vas a enviarlo. Deja la cita. La prosperidad bíblica no es una cifra. Es poder decir que basta.
RV 1909 · Bendición
La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.
Proverbios 10:22
La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.
El que confía en sus riquezas, caerá: mas los justos reverdecerán como ramos.
No trabajes por ser rico; pon coto á tu prudencia.
El hombre de verdad tendrá muchas bendiciones: mas el que se apresura á enriquecer, no será sin culpa.
Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí. No me des pobreza ni riquezas; manténme del pan que he menester;
Empero grande granjería es la piedad con contentamiento.
Porque el amor del dinero es la raíz de todos los males: el cual codiciando algunos, se descaminaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Y díjoles: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.
No lo digo en razón de indigencia, pues he aprendido á contentarme con lo que tengo.
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas cosas, y que tengas salud, así como tu alma está en prosperidad.
Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.