RV 1909 · Guarda
Jehová te bendiga, y te guarde:
Números 6:24
Bendición · RV 1909
Una bendición bíblica no es un deseo bonito. Es palabras que Dios dio para decirlas sobre alguien. Esta página reúne versículos de bendición en la Reina-Valera 1909: la fórmula que Aarón debía pronunciar, la promesa a Abraham, el entrar y el salir, y el Dios que bendice desde Sión. El texto está copiado sin cambiar una letra, con libro, capítulo y versículo.
Números pide que Jehová bendiga, guarde, haga resplandecer su rostro y ponga paz. Génesis le dice a Abraham que será bendición y que en él serán benditas las familias de la tierra. Deuteronomio habla de bendiciones que alcanzan a quien oye, en la entrada y en la salida. El Salmo 67 pide que Dios bendiga y haga resplandecer su rostro. El Salmo 115 llama benditos a los que reciben eso del que hizo los cielos y la tierra. Proverbios dice que la bendición de Jehová enriquece y no añade tristeza. Efesios sube el tono: toda bendición espiritual en Cristo.
Léela en voz alta si vas a poner la mano sobre alguien. Si la escribes, deja la cita. Pide otro versículo cuando una sola bendición no alcanza para lo que quieres decir.
RV 1909 · Guarda
Jehová te bendiga, y te guarde:
Números 6:24
Jehová te bendiga, y te guarde:
Haga resplandecer Jehová su rostro sobre ti, y haya de ti misericordia:
Jehová alce á ti su rostro, y ponga en ti paz.
Y haré de ti una nación grande, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición:
Y bendeciré á los que te bendijeren, y á los que te maldijeren maldeciré: y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, cuando oyeres la voz de Jehová tu Dios.
Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.
DIOS tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; haga resplandecer su rostro sobre nosotros (Selah);
Benditos vosotros de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.
Bendígate Jehová desde Sión, y veas el bien de Jerusalem todos los días de tu vida.
La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.
Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo: