RV 1909 · Paz
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Jeremías 29:11
Promesas bíblicas · RV 1909
Una promesa de Dios en la Biblia no es un deseo que nos decimos para sentirnos mejor. Es una palabra que el Señor dio y que la Escritura guardó. Cuando la memoria flaquea, esas promesas bíblicas siguen en la página, con nombre de libro y número de versículo, no flotando en una imagen sin cita.
Aquí juntamos promesas de Dios tomadas de la Reina-Valera 1909: presencia, descanso, perdón, provisión y un cuidado que no depende de nuestro ánimo de la mañana. Jeremías habla de pensamientos de paz. Isaías pide que no temamos. Jesús llama a los cansados. Pablo escribe de una paz que guarda el corazón. Nada está reescrito para que suene más lindo de lo que es.
Lee una despacio y, si puedes, conviértela en oración: repite la frase y dile a Dios que te agarras de ella hoy. El botón cambia la promesa. La lista deja verlas todas. Si una te parece demasiado grande, abre el capítulo. Las promesas se entienden mejor cuando se ve a quién se las dijeron y en qué apuro.
RV 1909 · Paz
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Jeremías 29:11
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
Venid á mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar.
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme á sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados.
Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente: no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo en donde quiera que fueres.
Y Jehová es el que va delante de ti; él será contigo, no te dejará, ni te desamparará; no temas, ni te intimides.
Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón.
Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad.