RV 1909 · Rebeliones
TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
Salmos 51:1
Perdón · RV 1909
Perdón se pide en dos direcciones, y esta página se queda en la primera: necesitar que Dios borre lo que uno hizo. No es la lista larga que ya estaba en el sitio. Es otra selección de la Reina-Valera 1909, copiada sin cambiar una letra, para el momento en que hace falta un versículo y no un discurso.
David pide que se borren sus rebeliones y que Dios cree un corazón limpio. El Salmo 86 llama a Jehová bueno y perdonador. El Salmo 25 pide perdón por amor del nombre, porque el pecado es grande. Isaías llama a dejar el camino y volver, porque Dios es amplio en perdonar. Jeremías dice que no se acordará más del pecado. Jesús le dice al paralítico que sus pecados son perdonados, y perdona a la mujer que amó mucho. Pedro predica perdón de pecados por el nombre de Jesús. Pablo llama bienaventurados a aquellos cuyas iniquidades son perdonadas. Juan escribe a los hijitos que sus pecados son perdonados.
Pide uno al azar si vas a orar con esa cita. Si buscas la otra colección, la lista larga sigue ahí, con versículos distintos.
RV 1909 · Rebeliones
TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
Salmos 51:1
TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.
Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan.
Por amor de tu nombre, oh Jehová, perdonarás también mi pecado; porque es grande.
Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos; y vuélvase á Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
Y no enseñará más ninguno á su prójimo, ni ninguno á su hermano, diciendo: Conoce á Jehová: porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová: porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado.
Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete á tu casa.
Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.
Por lo cual te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amó mucho; mas al que se perdona poco, poco ama.
A éste dan testimonio todos los profetas, de que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.
Diciendo: Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos.
Os escribo á vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os son perdonados por su nombre.