Salmo 28

Reina-Valera 1909 · 9 versículos

El Salmo 28 forma parte de los 150 salmos del salterio de Israel, presentado aquí completo en la Reina-Valera 1909, la clásica traducción de dominio público al español.

  1. 1A TI clamaré, oh Jehová, fortaleza mía: no te desentiendas de mí; porque no sea yo, dejándome tú, semejante á los que descienden al sepulcro.
  2. 2Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad.
  3. 3No me arrebates á una con los malos, y con los que hacen iniquidad: los cuales hablan paz con sus prójimos, y la maldad está en su corazón.
  4. 4Dales conforme á su obra, y conforme á la malicia de sus hechos: dales conforme á la obra de sus manos, dales su paga.
  5. 5Porque no atendieron á las obras de Jehová, ni al hecho de sus manos, derribarálos, y no los edificará.
  6. 6Bendito Jehová, que oyó la voz de mis ruegos.
  7. 7Jehová es mi fortaleza y mi escudo: en él esperó mi corazón, y fuí ayudado; por lo que se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré.
  8. 8Jehová es su fuerza, y la fortaleza de las saludes de su ungido.
  9. 9Salva á tu pueblo, y bendice á tu heredad; y pastoréalos y ensálzalos para siempre.