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Salmos · RV 1909

Salmos de fortaleza

La fortaleza que se busca en un salmo no es un versículo suelto pegado a una imagen. Es el canto entero, porque la fuerza se pide al principio, se pelea en el medio y se nombra otra vez al final. Esta página trae cinco salmos completos de la Reina-Valera 1909: el 18, el 28, el 59, el 84 y el 144. La lista de versículos de fortaleza sigue aparte, con textos sueltos de varios libros. Aquí no recortamos.

El 18 abre diciendo: amarte he, oh Jehová, fortaleza mía. El 28 llama a Jehová fortaleza y escudo, y dice que el corazón fue ayudado. El 59 espera en su fuerza, canta la fortaleza por la mañana y termina llamándolo fortaleza mía. El 84 llama bienaventurado al que tiene su fortaleza en Dios, y habla de ir de fortaleza en fortaleza. El 144 bendice a Jehová, la roca que enseña las manos para la batalla.

Léelos en orden o pide otro al azar. Si hoy solo cabe una línea, la lista de versículos está a un enlace. Si cabe el canto, quédate en el salmo.

RV 1909 · Fortaleza

Salmos 18:1 AMARTE he, oh Jehová, fortaleza mía. Salmos 18:2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio. Salmos 18:3 Invocaré á Jehová, digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos. Salmos 18:4 Cercáronme dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron. Salmos 18:5 Dolores del sepulcro me rodearon, previniéronme lazos de muerte. Salmos 18:6 En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos. Salmos 18:7 Y la tierra fué conmovida y tembló; y moviéronse los fundamentos de los montes, y se estremecieron, porque se indignó él. Salmos 18:8 Humo subió de su nariz, y de su boca consumidor fuego; carbones fueron por él encendidos. Salmos 18:9 Y bajó los cielos, y descendió; y oscuridad debajo de sus pies. Salmos 18:10 Y cabalgó sobre un querubín, y voló: voló sobre las alas del viento. Salmos 18:11 Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos. Salmos 18:12 Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; granizo y carbones ardientes. Salmos 18:13 Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dió su voz; granizo y carbones de fuego. Salmos 18:14 Y envió sus saetas, y desbaratólos; y echó relámpagos, y los destruyó. Salmos 18:15 Y aparecieron las honduras de las aguas, y descubriéronse los cimientos del mundo, á tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del viento de tu nariz. Salmos 18:16 Envió desde lo alto; tomóme, sacóme de las muchas aguas. Salmos 18:17 Libróme de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo. Salmos 18:18 Asaltáronme en el día de mi quebranto: mas Jehová fué mi apoyo. Salmos 18:19 Y sacóme á anchura: libróme, porque se agradó de mí. Salmos 18:20 Hame pagado Jehová conforme á mi justicia: conforme á la limpieza de mis manos me ha vuelto. Salmos 18:21 Porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impíamente de mi Dios. Salmos 18:22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no eché de mí sus estatutos. Salmos 18:23 Y fuí íntegro para con él, y cauteléme de mi maldad. Salmos 18:24 Pagóme pues Jehová conforme á mi justicia; conforme á la limpieza de mis manos delante de sus ojos. Salmos 18:25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro. Salmos 18:26 Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso. Salmos 18:27 Y tú salvarás al pueblo humilde, y humillarás los ojos altivos. Salmos 18:28 Tú pues alumbrarás mi lámpara: Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas. Salmos 18:29 Porque contigo desharé ejércitos; y con mi Dios asaltaré muros. Salmos 18:30 Dios, perfecto su camino: es acendrada la palabra de Jehová: escudo es á todos los que en él esperan. Salmos 18:31 Porque ¿qué Dios hay fuera de Jehová? ¿y qué fuerte fuera de nuestro Dios? Salmos 18:32 Dios es el que me ciñe de fuerza, é hizo perfecto mi camino; Salmos 18:33 Quien pone mis pies como pies de ciervas, é hízome estar sobre mis alturas; Salmos 18:34 Quien enseña mis manos para la batalla, y será quebrado con mis brazos el arco de acero. Salmos 18:35 Dísteme asimismo el escudo de tu salud: y tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha acrecentado. Salmos 18:36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y no titubearon mis rodillas. Salmos 18:37 Perseguido he mis enemigos, y alcancélos, y no volví hasta acabarlos. Salmos 18:38 Helos herido, y no podrán levantarse: cayeron debajo de mis pies. Salmos 18:39 Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; has agobiado mis enemigos debajo de mí. Salmos 18:40 Y dísteme la cerviz de mis enemigos, y destruí á los que me aborrecían. Salmos 18:41 Clamaron, y no hubo quien salvase: aun á Jehová, mas no los oyó. Salmos 18:42 Y molílos como polvo delante del viento; esparcílos como lodo de las calles. Salmos 18:43 Librásteme de contiendas de pueblo: pusísteme por cabecera de gentes: pueblo que yo no conocía, me sirvió. Salmos 18:44 Así que hubo oído, me obedeció; los hijos de extraños me mintieron; Salmos 18:45 Los extraños flaquearon, y tuvieron miedo desde sus encerramientos. Salmos 18:46 Viva Jehová, y sea bendita mi roca; y ensalzado sea el Dios de mi salud: Salmos 18:47 El Dios que me da las venganzas, y sujetó pueblos á mí. Salmos 18:48 Mi libertador de mis enemigos: hicísteme también superior de mis adversarios; librásteme de varón violento. Salmos 18:49 Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, y cantaré á tu nombre. Salmos 18:50 El cual engrandece las saludes de su rey, y hace misericordia á su ungido, á David y á su simiente, para siempre.

Salmos 18

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Cinco salmos de fortaleza

Salmo 18Fortaleza

Salmos 18:1

AMARTE he, oh Jehová, fortaleza mía.

Salmos 18:2

Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.

Salmos 18:3

Invocaré á Jehová, digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos.

Salmos 18:4

Cercáronme dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron.

Salmos 18:5

Dolores del sepulcro me rodearon, previniéronme lazos de muerte.

Salmos 18:6

En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos.

Salmos 18:7

Y la tierra fué conmovida y tembló; y moviéronse los fundamentos de los montes, y se estremecieron, porque se indignó él.

Salmos 18:8

Humo subió de su nariz, y de su boca consumidor fuego; carbones fueron por él encendidos.

Salmos 18:9

Y bajó los cielos, y descendió; y oscuridad debajo de sus pies.

Salmos 18:10

Y cabalgó sobre un querubín, y voló: voló sobre las alas del viento.

Salmos 18:11

Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos.

Salmos 18:12

Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; granizo y carbones ardientes.

Salmos 18:13

Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dió su voz; granizo y carbones de fuego.

Salmos 18:14

Y envió sus saetas, y desbaratólos; y echó relámpagos, y los destruyó.

Salmos 18:15

Y aparecieron las honduras de las aguas, y descubriéronse los cimientos del mundo, á tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del viento de tu nariz.

Salmos 18:16

Envió desde lo alto; tomóme, sacóme de las muchas aguas.

Salmos 18:17

Libróme de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo.

Salmos 18:18

Asaltáronme en el día de mi quebranto: mas Jehová fué mi apoyo.

Salmos 18:19

Y sacóme á anchura: libróme, porque se agradó de mí.

Salmos 18:20

Hame pagado Jehová conforme á mi justicia: conforme á la limpieza de mis manos me ha vuelto.

Salmos 18:21

Porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impíamente de mi Dios.

Salmos 18:22

Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no eché de mí sus estatutos.

Salmos 18:23

Y fuí íntegro para con él, y cauteléme de mi maldad.

Salmos 18:24

Pagóme pues Jehová conforme á mi justicia; conforme á la limpieza de mis manos delante de sus ojos.

Salmos 18:25

Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro.

Salmos 18:26

Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso.

Salmos 18:27

Y tú salvarás al pueblo humilde, y humillarás los ojos altivos.

Salmos 18:28

Tú pues alumbrarás mi lámpara: Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.

Salmos 18:29

Porque contigo desharé ejércitos; y con mi Dios asaltaré muros.

Salmos 18:30

Dios, perfecto su camino: es acendrada la palabra de Jehová: escudo es á todos los que en él esperan.

Salmos 18:31

Porque ¿qué Dios hay fuera de Jehová? ¿y qué fuerte fuera de nuestro Dios?

Salmos 18:32

Dios es el que me ciñe de fuerza, é hizo perfecto mi camino;

Salmos 18:33

Quien pone mis pies como pies de ciervas, é hízome estar sobre mis alturas;

Salmos 18:34

Quien enseña mis manos para la batalla, y será quebrado con mis brazos el arco de acero.

Salmos 18:35

Dísteme asimismo el escudo de tu salud: y tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha acrecentado.

Salmos 18:36

Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y no titubearon mis rodillas.

Salmos 18:37

Perseguido he mis enemigos, y alcancélos, y no volví hasta acabarlos.

Salmos 18:38

Helos herido, y no podrán levantarse: cayeron debajo de mis pies.

Salmos 18:39

Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; has agobiado mis enemigos debajo de mí.

Salmos 18:40

Y dísteme la cerviz de mis enemigos, y destruí á los que me aborrecían.

Salmos 18:41

Clamaron, y no hubo quien salvase: aun á Jehová, mas no los oyó.

Salmos 18:42

Y molílos como polvo delante del viento; esparcílos como lodo de las calles.

Salmos 18:43

Librásteme de contiendas de pueblo: pusísteme por cabecera de gentes: pueblo que yo no conocía, me sirvió.

Salmos 18:44

Así que hubo oído, me obedeció; los hijos de extraños me mintieron;

Salmos 18:45

Los extraños flaquearon, y tuvieron miedo desde sus encerramientos.

Salmos 18:46

Viva Jehová, y sea bendita mi roca; y ensalzado sea el Dios de mi salud:

Salmos 18:47

El Dios que me da las venganzas, y sujetó pueblos á mí.

Salmos 18:48

Mi libertador de mis enemigos: hicísteme también superior de mis adversarios; librásteme de varón violento.

Salmos 18:49

Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, y cantaré á tu nombre.

Salmos 18:50

El cual engrandece las saludes de su rey, y hace misericordia á su ungido, á David y á su simiente, para siempre.

Salmo 28Escudo

Salmos 28:1

A TI clamaré, oh Jehová, fortaleza mía: no te desentiendas de mí; porque no sea yo, dejándome tú, semejante á los que descienden al sepulcro.

Salmos 28:2

Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad.

Salmos 28:3

No me arrebates á una con los malos, y con los que hacen iniquidad: los cuales hablan paz con sus prójimos, y la maldad está en su corazón.

Salmos 28:4

Dales conforme á su obra, y conforme á la malicia de sus hechos: dales conforme á la obra de sus manos, dales su paga.

Salmos 28:5

Porque no atendieron á las obras de Jehová, ni al hecho de sus manos, derribarálos, y no los edificará.

Salmos 28:6

Bendito Jehová, que oyó la voz de mis ruegos.

Salmos 28:7

Jehová es mi fortaleza y mi escudo: en él esperó mi corazón, y fuí ayudado; por lo que se gozó mi corazón, y con mi canción le alabaré.

Salmos 28:8

Jehová es su fuerza, y la fortaleza de las saludes de su ungido.

Salmos 28:9

Salva á tu pueblo, y bendice á tu heredad; y pastoréalos y ensálzalos para siempre.

Salmo 59Defensa

Salmos 59:1

LÍBRAME de mis enemigos, oh Dios mío: ponme en salvo de los que contra mí se levantan.

Salmos 59:2

Líbrame de los que obran iniquidad, y sálvame de hombres sanguinarios.

Salmos 59:3

Porque he aquí están acechando mi vida: hanse juntado contra mí fuertes, no por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová.

Salmos 59:4

Sin delito mío corren y se aperciben: despierta para venir á mi encuentro, y mira.

Salmos 59:5

Y tú, Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel, despierta para visitar todas las gentes: no hayas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. (Selah.)

Salmos 59:6

Volveránse á la tarde, ladrarán como perros, y rodearán la ciudad.

Salmos 59:7

He aquí proferirán con su boca; cuchillos están en sus labios, porque dicen: ¿Quién oye?

Salmos 59:8

Mas tú, Jehová, te reirás de ellos, te burlarás de todas las gentes.

Salmos 59:9

De su fuerza esperaré yo en ti: porque Dios es mi defensa.

Salmos 59:10

El Dios de mi misericordia me prevendrá: Dios me hará ver en mis enemigos mi deseo.

Salmos 59:11

No los matarás, porque mi pueblo no se olvide: hazlos vagar con tu fortaleza; y abátelos, oh Jehová, escudo nuestro,

Salmos 59:12

Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios; y sean presos por su soberbia, y por la maldición y mentira que profieren.

Salmos 59:13

Acábalos con furor, acábalos, y no sean: y sepan que Dios domina en Jacob hasta los fines de la tierra. (Selah.)

Salmos 59:14

Vuelvan pues á la tarde, y ladren como perros, y rodeen la ciudad.

Salmos 59:15

Anden ellos errantes para hallar qué comer: y si no se saciaren, murmuren.

Salmos 59:16

Yo empero cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia: porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.

Salmos 59:17

Fortaleza mía, á ti cantaré; porque eres Dios de mi amparo, Dios de mi misericordia.

Salmo 84Sión

Salmos 84:1

¡CUÁN amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!

Salmos 84:2

Codicia y aun ardientemente desea mi alma los atrios de Jehová: mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo.

Salmos 84:3

Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus pollos en tus altares, oh Jehová de los ejércitos, rey mío, y Dios mío.

Salmos 84:4

Bienaventurados los que habitan en tu casa: perpetuamente te alabarán. (Selah.)

Salmos 84:5

Bienaventurado el hombre que tiene su fortaleza en ti; en cuyo corazón están tus caminos.

Salmos 84:6

Atravesando el valle de Baca pónenle por fuente, cuando la lluvia llena los estanques.

Salmos 84:7

Irán de fortaleza en fortaleza, verán á Dios en Sión.

Salmos 84:8

Jehová Dios de los ejércitos, oye mi oración: escucha, oh Dios de Jacob. (Selah.)

Salmos 84:9

Mira, oh Dios, escudo nuestro, y pon los ojos en el rostro de tu ungido.

Salmos 84:10

Porque mejor es un día en tus atrios que mil fuera de ellos: escogería antes estar á la puerta de la casa de mi Dios, que habitar en las moradas de maldad.

Salmos 84:11

Porque sol y escudo es Jehová Dios: gracia y gloria dará Jehová: no quitará el bien á los que en integridad andan.

Salmos 84:12

Jehová de los ejércitos, dichoso el hombre que en ti confía.

Salmo 144Roca

Salmos 144:1

BENDITO sea Jehová, mi roca, que enseña mis manos á la batalla, y mis dedos á la guerra:

Salmos 144:2

Misericordia mía y mi castillo, altura mía y mi libertador, escudo mío, en quien he confiado; el que allana mi pueblo delante de mí.

Salmos 144:3

Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que de él conozcas? ¿ó el hijo del hombre, para que lo estimes?

Salmos 144:4

El hombre es semejante á la vanidad: sus días son como la sombra que pasa.

Salmos 144:5

Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende: toca los montes, y humeen.

Salmos 144:6

Despide relámpagos, y disípalos; envía tus saetas, y contúrbalos.

Salmos 144:7

Envía tu mano desde lo alto; redímeme, y sácame de las muchas aguas, de la mano de los hijos extraños;

Salmos 144:8

Cuya boca habla vanidad, y su diestra es diestra de mentira.

Salmos 144:9

Oh Dios, á ti cantaré canción nueva: con salterio, con decacordio cantaré á ti.

Salmos 144:10

Tú, el que da salud á los reyes, el que redime á David su siervo de maligna espada.

Salmos 144:11

Redímeme, y sálvame de mano de los hijos extraños, cuya boca habla vanidad, y su diestra es diestra de mentira.

Salmos 144:12

Que nuestros hijos sean como plantas crecidas en su juventud; nuestras hijas como las esquinas labradas á manera de las de un palacio;

Salmos 144:13

Nuestros graneros llenos, provistos de toda suerte de grano; nuestros ganados, que paran á millares y diez millares en nuestras plazas:

Salmos 144:14

Que nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo; que no tengamos asalto, ni que hacer salida, ni grito de alarma en nuestras plazas.

Salmos 144:15

Bienaventurado el pueblo que tiene esto: bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová.