RV 1909 · Fortaleza
Salmos 18:1 AMARTE he, oh Jehová, fortaleza mía. Salmos 18:2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio. Salmos 18:3 Invocaré á Jehová, digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos. Salmos 18:4 Cercáronme dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron. Salmos 18:5 Dolores del sepulcro me rodearon, previniéronme lazos de muerte. Salmos 18:6 En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos. Salmos 18:7 Y la tierra fué conmovida y tembló; y moviéronse los fundamentos de los montes, y se estremecieron, porque se indignó él. Salmos 18:8 Humo subió de su nariz, y de su boca consumidor fuego; carbones fueron por él encendidos. Salmos 18:9 Y bajó los cielos, y descendió; y oscuridad debajo de sus pies. Salmos 18:10 Y cabalgó sobre un querubín, y voló: voló sobre las alas del viento. Salmos 18:11 Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos. Salmos 18:12 Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; granizo y carbones ardientes. Salmos 18:13 Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dió su voz; granizo y carbones de fuego. Salmos 18:14 Y envió sus saetas, y desbaratólos; y echó relámpagos, y los destruyó. Salmos 18:15 Y aparecieron las honduras de las aguas, y descubriéronse los cimientos del mundo, á tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del viento de tu nariz. Salmos 18:16 Envió desde lo alto; tomóme, sacóme de las muchas aguas. Salmos 18:17 Libróme de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo. Salmos 18:18 Asaltáronme en el día de mi quebranto: mas Jehová fué mi apoyo. Salmos 18:19 Y sacóme á anchura: libróme, porque se agradó de mí. Salmos 18:20 Hame pagado Jehová conforme á mi justicia: conforme á la limpieza de mis manos me ha vuelto. Salmos 18:21 Porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impíamente de mi Dios. Salmos 18:22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no eché de mí sus estatutos. Salmos 18:23 Y fuí íntegro para con él, y cauteléme de mi maldad. Salmos 18:24 Pagóme pues Jehová conforme á mi justicia; conforme á la limpieza de mis manos delante de sus ojos. Salmos 18:25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro. Salmos 18:26 Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso. Salmos 18:27 Y tú salvarás al pueblo humilde, y humillarás los ojos altivos. Salmos 18:28 Tú pues alumbrarás mi lámpara: Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas. Salmos 18:29 Porque contigo desharé ejércitos; y con mi Dios asaltaré muros. Salmos 18:30 Dios, perfecto su camino: es acendrada la palabra de Jehová: escudo es á todos los que en él esperan. Salmos 18:31 Porque ¿qué Dios hay fuera de Jehová? ¿y qué fuerte fuera de nuestro Dios? Salmos 18:32 Dios es el que me ciñe de fuerza, é hizo perfecto mi camino; Salmos 18:33 Quien pone mis pies como pies de ciervas, é hízome estar sobre mis alturas; Salmos 18:34 Quien enseña mis manos para la batalla, y será quebrado con mis brazos el arco de acero. Salmos 18:35 Dísteme asimismo el escudo de tu salud: y tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha acrecentado. Salmos 18:36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y no titubearon mis rodillas. Salmos 18:37 Perseguido he mis enemigos, y alcancélos, y no volví hasta acabarlos. Salmos 18:38 Helos herido, y no podrán levantarse: cayeron debajo de mis pies. Salmos 18:39 Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; has agobiado mis enemigos debajo de mí. Salmos 18:40 Y dísteme la cerviz de mis enemigos, y destruí á los que me aborrecían. Salmos 18:41 Clamaron, y no hubo quien salvase: aun á Jehová, mas no los oyó. Salmos 18:42 Y molílos como polvo delante del viento; esparcílos como lodo de las calles. Salmos 18:43 Librásteme de contiendas de pueblo: pusísteme por cabecera de gentes: pueblo que yo no conocía, me sirvió. Salmos 18:44 Así que hubo oído, me obedeció; los hijos de extraños me mintieron; Salmos 18:45 Los extraños flaquearon, y tuvieron miedo desde sus encerramientos. Salmos 18:46 Viva Jehová, y sea bendita mi roca; y ensalzado sea el Dios de mi salud: Salmos 18:47 El Dios que me da las venganzas, y sujetó pueblos á mí. Salmos 18:48 Mi libertador de mis enemigos: hicísteme también superior de mis adversarios; librásteme de varón violento. Salmos 18:49 Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, y cantaré á tu nombre. Salmos 18:50 El cual engrandece las saludes de su rey, y hace misericordia á su ungido, á David y á su simiente, para siempre.
Salmos 18