Un pasaje bíblico no es lo mismo que un versículo suelto. A veces la frase que alguien comparte cabe en una línea, y al abrir el capítulo se ve que venía en medio de una conversación, de un canto o de una promesa que necesita las líneas de al lado. Esta página entrega unos versículos seguidos de la Reina-Valera 1909, no un lema recortado para una tarjeta.
Hay seis lecturas cortas. El Salmo 23 abre con el pastor. Juan 14 deja unas palabras de Jesús antes de la cruz. El Salmo 121 levanta los ojos a los montes. Filipenses 4 pide que la petición se haga con gratitud. Romanos 8 cierra con un amor del que nada aparta. Primera de Corintios 13 describe la caridad sin adornos. Cada bloque está copiado sin cambiar una letra, con libro, capítulo y versículos.
El botón te da otro pasaje al azar. Puedes copiarlo, compartirlo o enviarlo por WhatsApp, siempre con la cita. Si uno te detiene, quédate en esas líneas y, cuando puedas, abre el capítulo entero. Un pasaje corto es una puerta. El capítulo es la casa donde esa puerta está puesta.