10Mas en gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin ha reflorecido vuestro cuidado de mí; de lo cual aun estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad.
11No lo digo en razón de indigencia, pues he aprendido á contentarme con lo que tengo.
12Sé estar humillado, y sé tener abundancia: en todo y por todo estoy enseñado, así para hartura como para hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
14Sin embargo, bien hicisteis que comunicasteis juntamente á mi tribulación.
15Y sabéis también vosotros, oh Filipenses, que al principio del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia me comunicó en razón de dar y recibir, sino vosotros solos.
16Porque aun á Tesalónica me enviasteis lo necesario una y dos veces.