Salmo 150

Reina-Valera 1909 · 6 versículos

El Salmo 150 es el salmo final del salterio y funciona como su doxología de cierre. A diferencia de la mayoría de los salmos, no contiene peticiones ni lamentos: es puramente un llamado a alabar, repetido trece veces en apenas seis versículos. Enumera prácticamente todos los instrumentos musicales del templo -trompeta, salterio, arpa, tambor, cuerdas, órgano y címbalos-, e indica que la alabanza debe ser corporal, con danza. Cierra con la frase que resume el propósito de todo el libro: "todo lo que respira alabe á JAH. Aleluya."

  1. 1ALABAD á Dios en su santuario: alabadle en la extensión de su fortaleza.
  2. 2Alabadle por sus proezas: alabadle conforme á la muchedumbre de su grandeza.
  3. 3Alabadle á son de bocina: alabadle con salterio y arpa.
  4. 4Alabadle con adufe y flauta: alabadle con cuerdas y órgano.
  5. 5Alabadle con címbalos resonantes: alabadle con címbalos de júbilo.
  6. 6Todo lo que respira alabe á JAH. Aleluya.