- 1DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse, hicieron obras abominables; no hay quien haga bien.
- 2Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, por ver si había algún entendido, que buscara á Dios.
- 3Todos declinaron, juntamente se han corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno.
- 4¿No tendrán conocimiento todos los que obran iniquidad, que devoran á mi pueblo como si pan comiesen, y á Jehová no invocaron?
- 5Allí temblaron de espanto; porque Dios está con la nación de los justos.
- 6El consejo del pobre habéis escarnecido, por cuanto Jehová es su esperanza.
- 7¡Quién diese de Sión la salud de Israel! En tornando Jehová la cautividad de su pueblo, se gozará Jacob, y alegraráse Israel.