Salmo 100

Reina-Valera 1909 · 5 versículos

El Salmo 100 es uno de los salmos más breves del salterio, compuesto para el culto público en el templo de Jerusalén. Es un llamado universal -"toda la tierra"- a entrar por las puertas del templo "con acción de gracias" y sus atrios "con alabanza". En apenas cinco versículos resume tres afirmaciones centrales de la teología del salterio: que Jehová es Dios, que su pueblo le pertenece, y que su misericordia y su verdad permanecen "por todas las generaciones". Su brevedad y su tono festivo lo convierten en un salmo habitual en liturgias de gratitud.

  1. 1CANTAD alegres á Dios, habitantes de toda la tierra.
  2. 2Servid á Jehová con alegría: venid ante su acatamiento con regocijo.
  3. 3Reconoced que Jehová él es Dios: él nos hizo, y no nosotros á nosotros mismos; pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.
  4. 4Entrad por sus puertas con reconocimiento, por sus atrios con alabanza: alabadle, bendecid su nombre.
  5. 5Porque Jehová es bueno: para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones.