Oración por el trabajo

Una oración por el trabajo: por encontrarlo, por hacerlo bien y con integridad, y por sostener a la familia con él, fundada en el Dios que bendice la obra de nuestras manos.

Oración breve

Señor, ordena en mí la obra de mis manos. Dame trabajo con integridad, provisión para mi casa y paz en la espera. En el nombre de Jesús, Amén.

La oración

Señor, te presento mi trabajo, que es también tu provisión para mi casa. Tú pusiste al hombre a labrar el huerto antes de que hubiera pecado en el mundo; el trabajo es bueno, y te lo dedico. Si estoy buscando: abre la puerta correcta en el tiempo correcto, como abriste camino a José en casa ajena. Dame diligencia para buscar sin vergüenza, cartas y conversaciones guiadas por ti, y paz mientras tanto, porque mi Padre sabe lo que necesito. En el trabajo que tengo: ordena la obra de mis manos. Dame integridad cuando nadie mira, habilidad que crece, paciencia con las personas difíciles, y favor con los que deciden. Líbrame de hacer del trabajo un ídolo que se coma a mi familia, y de hacerlo con un corazón dividido: que trabaje como para ti. Bendice el fruto: que alcance para mi casa y sobre para compartir. En el nombre de Jesús, Amén.

Cuándo orar esta oración

Ora esta oración al comenzar la jornada, en la búsqueda de empleo (antes de entrevistas y envíos), en temporadas de conflicto o injusticia laboral, al emprender un negocio, y sobre la mesa de la familia, por el trabajo de cada uno.

Por qué esta oración (fundamento bíblico)

El trabajo es anterior a la caída: Dios puso al hombre en el huerto «para que lo labrara y lo guardase» (Génesis 2:15), y el Salmo 90 cierra con la oración laboral por excelencia: «sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros, y ordena en nosotros la obra de nuestras manos» (Salmos 90:17, RVR1909). Pablo manda trabajar «de corazón, como para el Señor» (Colosenses 3:23), lo que dignifica cualquier puesto, y Proverbios une la diligencia con la provisión y la pereza con la pobreza sin crueldad (Proverbios 10:4). La Escritura también consuela al que busca trabajo y no lo encuentra: José, vendido y preso, prosperó en casas ajenas porque «Jehová estaba con José» (Génesis 39:2-3), y Jesús promete que el Padre conoce nuestras necesidades antes de pedirlas (Mateo 6:31-33). Esta oración cubre las tres estaciones del trabajo: buscarlo, hacerlo y sostenerlo, con la integridad como petición central.

Fundamento bíblico

Salmos 90:17

“Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.”

Ordena en nosotros la obra de nuestras manos: la oración laboral clásica.

Colosenses 3:23

“Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;”

Hacedlo de corazón, como para el Señor, y no para los hombres.

Génesis 39:2-3

“Mas Jehová fué con José, y fué varón prosperado: y estaba en la casa de su señor el Egipcio. Y vió su señor que Jehová era con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.”

Jehová estaba con José: prosperidad en casa ajena y en desgracia.

Proverbios 10:4

“La mano negligente hace pobre: mas la mano de los diligentes enriquece.”

La mano de los diligentes enriquece.

Mateo 6:31-33

“No os congojéis pues, diciendo: ¿Qué comeremos, ó qué beberemos, ó con qué nos cubriremos? Porque los Gentiles buscan todas estas cosas: que vuestro Padre celestial sabe que de todas estas cosas habéis menester. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”

Vuestro Padre sabe: buscad primero el reino, y lo demás vendrá.

Textos de la Reina-Valera 1909 (dominio público). Los derechos de la traducción pertenecen a las Sociedades Bíblicas; se usa con el permiso indicado por CrossWire.

Recibe un versículo cada mañana

Únete al correo diario y recibe un versículo bíblico cada mañana. El correo diario está en inglés; los versículos de esta página están en español, en la Reina-Valera 1909.

✨

Get today's verse in your inbox

We'll email today's verse now, then one each morning. Free · Unsubscribe anytime.

Preguntas frecuentes

¿Qué oración hacer por el trabajo?

El Salmo 90:17 es la oración laboral clásica: pedir a Dios que ordene y confirme la obra de nuestras manos. Una oración completa cubre la provisión (Mateo 6:31-33), la integridad (Colosenses 3:23, trabajar como para el Señor) y la búsqueda (Génesis 39, Dios con José en cada casa).

¿Qué dice la Biblia sobre el trabajo?

Que es bueno desde antes de la caída (Génesis 2:15), que se hace para Dios y no solo para los hombres (Colosenses 3:23-24), que la diligencia provee y la pereza empobrece (Proverbios 10:4), y que el descanso también es mandamiento: el trabajo no debe comerse a la familia ni al día de reposo.

¿Cómo orar cuando no tengo trabajo?

Nombrando la necesidad sin vergüenza: el Padre sabe y promete provisión (Mateo 6:31-33). Ora por puertas concretas, por diligencia en la búsqueda, y contra la identidad herida: José era el mismo hombre amado por Dios en la prisión que en la casa de Potifar. Pide también comunidad: muchas búsquedas terminan por una persona que Dios pone en el camino.

Seguir explorando