RV 1909 · Clamor
Jehová Dios mío, á ti clamé, y me sanaste.
Salmos 30:2
Sanidad · RV 1909
Los versículos de sanidad se buscan junto a una cama, después de un diagnóstico o cuando alguien pide una palabra para orar y no quiere una frase inventada. Esta página reúne textos de la Reina-Valera 1909 en los que se pide sanidad, Jesús toca a un enfermo o una persona se levanta. Esta es la página para abrir primero. La otra lista de sanidad sigue en el sitio, con versículos distintos.
El Salmo 30 dice que clamó y fue sanado. El Salmo 107 cuenta que Dios envió su palabra. Éxodo habla de quitar la enfermedad. Jeremías nombra sanidad y medicina. En los Evangelios, Jesús toca a un leproso, llama a los enfermos y no a los que se creen sanos, y despide a una mujer en paz. Pedro le dice a Eneas que Jesucristo lo sana. Nada está reescrito para sonar más seguro de lo que el versículo es.
Pide uno al azar si vas a orar ahora. Cópialo con la cita. Si quieres palabras para decirlas en voz alta junto al enfermo, abre la oración por los enfermos. El capítulo, leído entero, enseña mejor que una lista cómo pidió esa persona y qué hizo Jesús después.
RV 1909 · Clamor
Jehová Dios mío, á ti clamé, y me sanaste.
Salmos 30:2
Jehová Dios mío, á ti clamé, y me sanaste.
Envió su palabra, y curólos, y librólos de su ruina.
Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque yo estoy debilitado: sáname, oh Jehová, porque mis huesos están conmovidos.
Jehová abre los ojos á los ciegos; Jehová levanta á los caídos; Jehová ama á los justos.
Mas á Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.
He aquí que yo le hago subir sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad.
Y extendiendo Jesús su mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y luego su lepra fué limpiada.
Y oyéndolo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz, y queda sana de tu azote.
Dícele Jesús: Levántate, toma tu lecho, y anda.
Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha salvado. Y luego cobró la vista, y seguía á Jesús en el camino.
Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y hazte tu cama. Y luego se levantó.